Reto Veterinario: sonido cardíaco

Por: Enrique Ynaraja. DVM PhD.

Los mejores sommeliers del mundo, entrenados y sabios, cuando prueban un vino, antes de hacer ninguna valoración ni de intentar averiguar qué tipo es o qué origen tiene, lo huelen varias veces (VARIAS quiere decir “más de una”), lo PRUEBAN otras cuantas veces, lo piensan y luego… lo vuelven a oler y lo vuelven a probar… y lo prueban y lo prueban… y luego se equivocan al decir de donde ha salido ese vino…

Si escuchas esto UNA vez, haces el test y aciertas, no es que lo supieras, es simplemente que ¡¡¡has tenido suerte!!!

Ya se que es más divertido probar vino 10 veces seguidas que escuchar a un perro 10 veces seguidas pero ya es tarde para hacer esas consideraciones; ¡haberte hecho sommelier en lugar de veterinario!

Reto Veterinario; sonido cardíaco:

El sonido corresponde a un bull-dog inglés, macho, de 32 kg, de 2,5 años. No tolera el estrés ni el ejercicio físico, lleva 3 días con anorexia, vómitos ocasionales de jugos gástricos, bilis y restos de comida. Muy decaído, deshidratación 4-5% aproximadamente. Tiene disnea, taquipnea y taquicardia (160 lpm). Está vacunado y recibe tratamientos antiparasitarios cada 3 meses de forma regular.

Es negativo para Dirofilaria immitis (test de serología específica).
Escuchamos este sonido en focos pulmonares caudales en ambos hemitórax, también en focos craneales y en tráquea.

¿Cómo describirías el sonido?, ¿qué anomalías se detectan en la auscultación?

Acuérdate, ¡escúchalo 10 veces!

a) Sibilancias.

b) Roncus.

c) Soplo cardiaco irradiado a focos pulmonares.

d) Estertores húmedos.