Esporotricosis: Aspectos Fundamentales, Diagnóstico y Tratamiento

Introducción

La esporotricosis es una micosis subcutánea, de evolución variable, causada por un hongo saprófito que se clasifica taxonómicamente en el Phylum Ascomycota, Clase Hyphomycetes, Orden Hyphomycetales, Familia Moniliaceae y Género Sporothrix.

Todas las formas de esporotricosis son causadas por el hongo de la especie Sporothrix schenkii.

Este hongo se considera dimórfico, es decir, se desarrolla en forma micelial en el ambiente o in vitro a temperaturas entre 25 y 28° C, y como levadura in vitro o in vivo a 37° C.

Este microorganismo se encuentra disperso en la naturaleza principalmente en plantas senescentes o suelos ricos en materia orgánica.

Afecta a mamíferos como equinos, bovinos, cerdos, ratas, chimpancés, perros, gatos, camellos, aves, delfines y al hombre.

Todas las formas de esporotricosis son causadas por el hongo de la especie Sporothrix schenkii.

Este hongo se considera dimórfico, es decir, se desarrolla en forma micelial en el ambiente o in vitro a temperaturas entre 25 y 28° C, y como levadura in vitro o in vivo a 37° C.

Este microorganismo se encuentra disperso en la naturaleza principalmente en plantas senescentes o suelos ricos en materia orgánica.

Afecta a mamíferos como equinos, bovinos, cerdos, ratas, chimpancés, perros, gatos, camellos, aves, delfines y al hombre.

Epidemiología

Sporothrix schenkii se ha aislado desde suelos húmedos y restos orgánicos principalmente de regiones tropicales o subtropricales, como Brasil y otros países de Sudamérica, Asia y África; también desde distintos vegetales y semillas. Esto probablemente justifique su aparición en jardineros, labradores, entrenadores de animales, hortifruticultores, semilleros y mineros

A diferencia de lo que ocurre en animales, en la mayoría de los casos, este microorganismo ingresa al hombre por algún trauma en la piel producido por plantas con espinas o astillas.

La transmisión zoonótica es posible, pero de baja frecuencia y los animales implicados son principalmente gatos, ya que éstos tienen el hábito de afilar sus garras en troncos de árboles, y cubrir sus fecas con tierra o arena, por lo que el hongo pudiera localizarse en sus garras. El primer reporte humano de esporotricosis transmitida por un felino doméstico fue en Brasil en el año 1982 y posterior a esto se han descrito otros casos en la literatura internacional.

Un estudio realizado en la ciudad de Río de Janeiro reportó 124 casos de esporotricosis en pacientes caninos y felinos indistintamente entre los años 1998 y 2000; en nuestro país no existen información acerca de la prevalencia de esta enfermedad.

Signos clínicos

Tanto en hombres como animales, existen tres formas de presentación clínica:

• Cutánea localizada.

• Cutánea diseminada.

• Cutánea linfática

Los principales signos clínicos se traducen en lesiones nodulares, úlceras y costras, seguido de inflamación de toda la cadena linfática adyacente a la lesión, que usualmente es supurativa y ulcerada. (figuras 1 y 2)

esporotricosis1

Figura 1. Lesión ulcerada

esporotricosis2

Figura 2. Lesión Nodular

Manifestaciones clínicas en felinos.

La esporotricosis felina es mucho más frecuente que en los perros; estudios previos relatan que esta proporción va del orden de 30: 1.

Los gatos más afectados son aquellos que suelen estar en contacto con el exterior, machos mestizos, entre dos a tres años de edad. La principal forma de contagio es a través de peleas, seguido del contacto con enfermos y también en forma iatrogénica.

Las lesiones tegumentarias son ulceradas o costrosas, ubicadas por lo general sobre los nódulos, llegando a fistulizarse y drenar. Mayoritariamente se ubican en la cabeza en sitos como plano nasal y orejas. Al igual que en caninos, se pueden localizar en los miembros anteriores y posteriores.

En algunos casos existe compromiso de las mucosas nasal, oral o genital y presentación de signos generales como fiebre, decaimiento y anorexia.

Manifestaciones clínicas en caninos

La esporotricosis canina se manifiesta, la mayoría de las veces, en forma cutánea localizada o cutánea linfática, donde se evidencian nódulos firmes y múltiples que pueden necrosarse en el centro; con frecuencia existen áreas verrucosas, fistulizadas y exudativas. Generalmente no existe prurito ni algia.

En la forma cutánea localizada los nódulos surgen a partir de la puerta de entrada del agente, donde se produce una lesión conocida con el nombre de chancro esporotricósico o esporotricoma. Es más frecuente en los miembros, desde donde asciende y llega a los linfonódulos adyacentes y secundarios originando gradualmente una lesión con aspecto de rosario, de igual forma se evidencia una linfoadenomegalia.

Los exámenes sanguíneos en ambos grupos de animales pueden llegar a evidenciar leucocitosis, neutrofilia, hipergiobulinemia e hipoalbuminemia; en el perfil bioquímico alteraciones en ALAT, AST, creatinina y NUS.

Diagnóstico

El diagnóstico debe basarse en los datos obtenidos de la anamnesis e identificación del agente, principalmente mediante cultivo micológico. También puede realizarse un examen histopatológico y asociarse a exámenes sanguíneos como hemograma o perfil bioquímico.

La muestra para realizar el estudio micológico se recolecta desde exudados  y costras, las secreciones de lesiones ulceradas pueden ser recolectadas con espátula, bisturí rombo o tórula, previa limpieza del área afectada, y transportadas en frascos o tubos con solución fisiológica estéril para evitar deshidratación del material clínico. En cuanto la muestra llega al laboratorio se realiza un examen microscópico directo con hidróxido de potasio 10 20% más tinta quink parquer de color negra, donde se observan células levad uriformes,ovoides, levemente alargadas, de 2 3 µm de diámetro.

Para el aislamiento, identificación y demostración del dimorfismo fúngico, se realiza una siembra por duplicado en placas con agar Sabouraud glucosa más cloranfenicol, que son incubadas a 25°C y 37°C, por un período entre dos a 10 días, siendo realizados exámenes macro y micromorfológicos del agente.

Los cultivos desarrollados a 37°C presentan colonias levaduriformes de color claro y consistencia cremosa, a 25 °C se observan colonias filamentosas de color gris oscuro (Figura3).

esporotricosis3

Figura 3. Colonia de Sporothrix schenkii crecida a 25ºC.

El estudio de la micromorfología revela levaduras redondas con presencia de células ovales o alargadas. En la forma filamentosa se demuestra la presencia de hifas finas septadas y ramificadas con abundantes conidios de tamaño pequeño dispuestos en su extremidad dando el aspecto de una “margarita” (figura 4).

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Figura 4. Hifa hialina septada que sostiene un grupo de conidios

Para el citodiagnóstico (figura 5) se recomienda realizar una biopsia directamente desde la lesión, esto permite evidenciar el agente en un gran número de formas, por esto siempre debe realizarse cultivo micológico.

También existen pruebas de inmunohistoquímica que incluyen reacciones de fijación del complemento, inmunodifusión, inmunofluorescencia y ELISA, que se caracterizan por la rapidez en la entrega de resultados. En medicina veterinaria aún no se utiliza la intradermoreacción con esporotriquina como diagnóstico de rutina.

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Figura 5. Pequeños elementos redondeados que sugieren elementos fúngicos. Tinción de Grocott

Tratamiento

El tratamiento usualmente tiene una duración entre cuatro a ocho semanas, con antifúngicos como ketoconazol e itraconazol en dosis de 5 mg/Kg cada 12 horas.

La literatura también señala el tratamiento con yoduro de potasio, siendo poco efectivo y tóxico para la gran mayoría de nuestros pacientes.

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Agradecimientos

Al Biotecnólogo Luis Milla por su aporte en esta revisión.

Autor: Dra. Pamela Thomson M., MV. Programa Magíster en Ciencias Biológicas. Universidad de Chile.

Fuente: Mevepa.cl