Causas genéticas de los tumores mamarios en caninos

Causas genéticas de los tumores mamarios en caninos

Hoy en día, diversos tipos de cáncer son una de las causas más comunes de muerte de los perros. Sin embargo, en los últimos años se han desarrollado notablemente diagnósticos y métodos de tratamiento para el cáncer en los perros y gatos.

Carcinoma mamario inflamatorio en una perra.

En su disertación doctoral en SLU, la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, el veterinario Patricio Rivera identificó varios factores de riesgo para el desarrollo de tumores mamarios en los perros. Las causas genéticas, entre otras, contribuyen a la aparición de la enfermedad en ciertas razas, entre las que se encuentran el Springer spaniel inglés, el dóberman, el bóxer y el pastor alemán.

Aunque esta investigación se centró en los tumores mamarios en los perros, ha existido una conexión humana en muchos de sus estudios. Los tumores mamarios en perras son tres veces más comunes que el cáncer de mama en las mujeres.

La esterilización reduce el riesgo de tumores mamarios y la edad de la perra al momento del diagnóstico y el tipo de tumor mamario afectan el período de sobrevivencia del animal.

Mediante el estudio de los diez genes que causan cáncer de mama en las mujeres, Rivera descubrió que los dos genes más comunes en los seres humanos, los genes BRCA1 y BRCA2, también contribuyen a incrementar el riesgo de tumores mamarios en las perras de raza Springer spaniel inglés.

En los perros, también encontró una variante de un gen, un supuesto haplotipo, vinculada a la defensa inmune que tenía un efecto protector contra los tumores mamarios. Las perras de raza Springer spaniel inglés que portan este gen tienen un menor riesgo de desarrollar tumores mamarios que otras perras de la misma raza.

“Espero esta investigación sea finalmente importante tanto para los perros y las perras cuando se trata de diagnóstico y tratamiento”, dice Patricio Rivera.

Mientras más temprana la detección de la enfermedad, mejor es el pronóstico de sobrevivencia. Así como las mujeres deben examinar sus senos, se recomienda a los dueños de los perros que palpen regularmente a sus perras en busca de bultos.

Los tumores mamarios son la enfermedad tumoral más común en las perras y aparecen con mayor frecuencia en animales de mediana edad y mayores. Más de 50 por ciento de los tumores son benignos y no se diseminan a otras partes del cuerpo.

Los tumores malignos, en cambio, tienen un potencial para difundirse y establecer tumores hijos en otros órganos y tejidos. La perra con frecuencia desarrolla tumores en múltiples partes de la glándula mamaria al mismo tiempo, y estos tumores pueden ser de varios tipos.

El método más fiable de diagnóstico es el examen microscópico de tejido (biopsia) del tumor. Por regla general, un tumor mamario maligno se extirpará con cirugía, pero el pronóstico después de la operación es muy individual y depende de la naturaleza del tumor, entre otros factores.

La esterilización a temprana edad, preferiblemente antes de que la perra alcance la madurez sexual, es el método más radical y fiable para evitar los tumores mamarios en los perros. El desarrollo del tumor depende de las hormonas sexuales. Por otra parte, si la perra ha recibido inyecciones anticonceptivas o algún otro tratamiento hormonal durante su vida, hay un mayor riesgo de desarrollar tumores mamarios.

En su investigación, Patricio Rivera recolectó muestras de sangre de 600 perras entre dos y catorce años de raza Springer Spaniel inglés y de un número de perros de otras razas. Al comparar los genes de los perros enfermos y de los sanos, encontró variantes genéticas que influyen en el riesgo de desarrollar tumores mamarios en la raza en estudio.

Fuente: ScienceDaily